* Por herencia de la pasada administración municipal Morenista.
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Huiloapan de Cuauhtémoc, Ver. 02-Feb.-26.- El Ayuntamiento de este municipio enfrenta un escenario de deterioro administrativo y presunto daño patrimonial que, de acuerdo con autoridades municipales, fue heredado por la administración saliente encabezada por la exalcaldesa Lizeth Méndez Rosas, emanada de Morena.
El presidente municipal en funciones, Héctor Omar Ubaldo Dávila, señaló que las condiciones en las que se recibió el gobierno local contrastan con los informes de entrega presentados al cierre del trienio anterior, al detectarse múltiples irregularidades que han obstaculizado el arranque operativo de la actual administración.
Entre las principales afectaciones destaca la falta de documentación original del parque vehicular municipal. Aunque en los reportes oficiales se consignó la adquisición de diversas unidades, varias de ellas fueron localizadas en condiciones inservibles o de chatarra, sin que exista respaldo documental que acredite plenamente su compra, estado físico o destino de los recursos ejercidos.
A este escenario se suma el deterioro de diversas vialidades del municipio, utilizadas como rutas alternas durante la ejecución de obras públicas en la administración pasada y que, hasta ahora, no fueron rehabilitadas. Calles y avenidas como Guadalupe Victoria, Galeana, Nicolás Bravo, Benito Juárez, Tierra Blanca, 16 de Septiembre y Herradura presentan daños severos, lo que ha generado afectaciones directas a la movilidad y reclamos constantes de la ciudadanía.
De acuerdo con el alcalde, el desorden administrativo detectado —incluida la ausencia de expedientes, contratos y comprobantes— ha impedido la correcta operación de los servicios municipales y el avance de trámites fundamentales, situación que ha obligado a la nueva administración a destinar tiempo y recursos a la reconstrucción de archivos y a la regularización de procesos básicos.
Ubaldo Dávila advirtió que estas irregularidades no solo representan un problema administrativo, sino un posible quebranto a las finanzas municipales, al comprometer recursos públicos que no se reflejan en bienes, obras o servicios en funcionamiento.
Aunque el Ayuntamiento trabaja en la implementación de mecanismos para normalizar la operación gubernamental y atender las demandas ciudadanas, el edil no descartó que las inconsistencias detectadas sean turnadas a las instancias fiscalizadoras correspondientes para que se deslinden responsabilidades.
El caso de Huiloapan se suma a una serie de municipios veracruzanos que, tras el relevo de administraciones, han documentado presuntos desfalcos, omisiones y desorden financiero atribuidos a gobiernos municipales de Morena, dejando a las nuevas autoridades con un margen de maniobra limitado y una carga administrativa que retrasa la atención de necesidades urgentes de la población.