* Fuentes federales confirmaron el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder del CJNG. La respuesta de células armadas del cártel ha sido inmediata y violenta.
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Cd. de México. 22-Feb.-26.- El presunto abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como “El Mencho” y considerado el máximo jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), detonó una ola de violencia coordinada por grupos armados del propio cartel en diversas entidades del país, según reportes oficiales y fuentes de seguridad consultadas por este diario.
La caída del capo ocurrió este domingo durante un operativo encabezado por las fuerzas armadas en la zona serrana de Tapalpa, en el estado de Jalisco, donde presuntamente fue localizado y enfrentó a las fuerzas federales.

Durante años, “El Mencho” fue uno de los criminales más buscados tanto por las autoridades mexicanas como por Estados Unidos, con recompensas de hasta 15 millones de dólares ofrecidos por la Drug Enforcement Administration (DEA) para quien aportara información que condujera a su captura o procesamiento.
De inmediato, células vinculadas al CJNG activaron una táctica conocida como “narcobloqueos”, incendiando vehículos en carreteras principales de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Colima, Tamaulipas, Veracruz, Puebla, Oaxaca, entre otras entidades.

Bloqueo de autopistas y vías estratégicas con unidades incendiadas y objetos atravesados para impedir el tránsito, reportaron autoridades estatales y federales.
Algunos tramos quedaron prácticamente cerrados por varias horas ante la imposibilidad de las fuerzas de seguridad de restablecer la circulación inmediata.

Este patrón de violencia corresponde a una estrategia interna de grupos delictivos que buscan desarticular la operación policial y ganar tiempo para reorganizar sus comandos territoriales, afirman analistas en materia de seguridad.
“El CJNG recurre a estas tácticas justamente cuando percibe una amenaza en su estructura de mando. La lógica no es solo confrontar a las autoridades, sino enviar un mensaje de fuerza a sus propios integrantes y adversarios”, explica un experto en crimen organizado.

Diversos reportes señalan que los bloqueos no se limitaron a un solo estado, sino que se registraron de forma casi simultánea en varias regiones del occidente y centro del país, lo que demuestra el alcance que mantiene el grupo a pesar de la pérdida de su líder.
Habitantes de zonas rurales de Jalisco y Michoacán relatan que en varios municipios la presencia de hombres fuertemente armados impidió temporalmente el paso de vehículos particulares, así como la operación normal de comercios por motivo de seguridad.

Especialistas consideran que la violencia que se observa no es solo una respuesta impulsiva, sino parte de una estrategia deliberada del CJNG para:
– Preservar su dominio territorial.
– Evitar que grupos rivales aprovechen un vacío de poder.
– Probar la capacidad de sus células regionales para resistir la presión de las autoridades.
“Este tipo de reacción es un mensaje: aunque el líder principal haya caído, la estructura sigue operando y no cederá espacio sin responder con violencia”, señala un analista de seguridad.

Autoridades estatales han activado protocolos de protección a la población civil, mientras que la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional reportan refuerzos en puntos críticos.
Sin embargo, advierten expertos, la incertidumbre sobre posibles sucesores al mando del CJNG podría agravar la violencia en las próximas semanas, ya que diversas facciones internas podrían disputar el control de rutas y plazas estratégicas.